domingo, 25 de septiembre de 2011

El mercado

Otra vez toca madrugón. Pero no hay otra opción, el puesto no se abre solo. Si los clientes llegan al mercado y se encuentran con el toldo hasta abajo, les fallaré.

Ahora, debo colocar el género correctamente y ver que el precio de cada artículo está señalizado. Me compensa colocarlos ahora durante diez minutos en vez de contestar durante todo el día a preguntas de cuánto cuestan los pimientos o el kilo de bacalao...

La clientela comienza a entrar. Esperemos que sea un buen día para las ventas. Anda, los estudiantes de fotografía están otra vez aquí. A mí no me molesta que me saquen, pero a mi compañera del puesto de al lado... Lleva fatal estas prácticas. Piensa que los clientes se sentirán incómodos y no comprarán. Yo creo, sin embargo, que algo como esto da vida y trae juventud a un lugar como éste, que ya sólo ve a padres de familia y personas mayores.

¿Eh? Sí, claro. Pasa, pasa. Saca todas las fotos que necesites... :)








FOTOS DE LA PRÁCTICA:







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