lunes, 21 de noviembre de 2011


De ninguna manera el mundo está entero sin África. Al sur del Sáhara, desconocida, ignorada, marginada, oculta en las noticias, las relaciones internacionales, el funcionamiento del mundo global. Sin embargo, es urgente saber de África más allá de sus desgracias o paisajes exóticos. África hace presente su dignidad, se moviliza por la democracia y ofrece el protagonismo de sus hombres y mujeres en la expresión activa de sus reclamaciones y defensa de sus identidades y culturas diversas y de sus derechos. También los proyectos compartidos desde aquí con sus organismos y grupos que construyen allí tejido social y alternativas.

Angèle Etoundi Essamba ha expuesto sus fotografías en la Sala de Armas de la Ciudadela de Pamplona desde el 20 de octubre hasta el pasado 20 de este mes. Allí se podían observar las obras de una mujer que ha vivido de una manera realmente internacional: nació en Douala, Camerún, y Holanda o Francia fueron algunos de los países en los que fijó su residencia por algún tiempo. Quizá ese sea el motivo de quevio la imagen que se tiene en Occidente de África y pensó qué podía hacer ella por cambiarlo.

Con más bien pocas reglas de la composición, la artista trata con éxito de devolver a la mujer africana la dignidad que le pertenece y quizá nunca le ha sido reconocida. Assamba sabe aprovechar el intenso colorido que caracteriza al continente sureño y sabe transmitir su fuerza.


El mérito de esta brillante artista está en saber transmitir sentimientos muy profundos e historias impactantes con sólo una mirada. Parece paradójico que con tanta sencillez uno sea capaz de comprender tantísimas cosas a a vez...










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